domingo, 29 de junio de 2008

¿?

viernes, 13 de junio de 2008

Napalm

Eran más de quince. Llegaron a ser doce. Fueron siete. Eran dos o tres. Corrieron hacia la colina y tras de ellos venían los muchos. Éstos, abonando a su ímpetu y a su valor más que todo la superioridad en armas y la numérica, también corrieron por la selva como unas tambochas singulares que no querían devorar nada sino solo carne humana, una sombra sin cuerpo que iba rodeando la colina.
Mientras los dos o tres ascendían ligeros, poseídos por el espíritu del venado, oyeron cuando el cielo lo inundó un rumor estruendoso, como la presencia de una deidad terrible que se va revelando tan sutilmente como puede en todo su horror. Entonces, quizá, ya no despegó su pecho del lodo para seguir corriendo, quizá adivinó proveniente de las nubes el rostro airado del dios y apuntando con su rifle hacia arriba, a la nada, disparó una vez, dos, hasta que no le quedaron más balas sino en el corazón.
Llovió fuego del cielo. El fuego es el único enemigo que da la talla.

Puso la taza en el plato luego de tomarse el último sorbo de café. "A puro napalm se los hecharon" me dijo y le dió risa. Yo le pregunté: "¿Y como va la liga de futbol?".

viernes, 6 de junio de 2008

Sabe mejor frío

Hay en El Conde de MonteCristo una simbología cristiana que me ha conmovido y fascinado. Está oculta en los eventos que ocurren en la novela y también está dicha abiertamente por sus personajes. Con frecuencia MonteCristo se declara enviado de La Providencia o, incluso, sustituto de ésta. Creo que esto se desarrolla muy bien y hay una buena conclusión al respecto. Sin embargo, lo que no me deja en paz es otra cosa, a saber: se me ocurre que Edmundo Dantés antes de ser encarcelado en el Castillo de If era como una especie de Adán u hombre primigenio, libre de mancha e incluso inmune a ella. Guardaba nobleza, inocencia, hasta el punto que su franqueza y falta de doblez le llevaban en ocasiones a comportarse desabridamente, sin tacto.
Estas bellas cualidades le hacen presa fácil de sus enemigos, y el velo que su falta de malicia pone sobre su entendimiento le impide durante los primeros años de su estancia en calabozo, aclarar las causa de su prisión. Para él todo es un lamentable error.

Hasta que conoce a Faría.

El abate le revela con suma facilidad los pormenores de la trampa de la que ha sido objeto, y le señala, en su recuerdo, los rostros de sus enemigos. Ahora, Faría se nos presenta como un estudioso que ha profundizado en varias disciplinas científicas. Hábil artesano que sabe fabricar herramientas de utensilios magros y cotidianos. Faría sabe hacer tinta de ceniza y vino, transforma sus harapos en pergaminos donde va escribiendo su obra. Frecuentó a Lavoisier, Cabanis. En su tiempo de esplendor poseía, como herencia, una biblioteca de cinco mil volúmenes a la cual era adicto, y aseguraba que el saber humano se podía resumir en cincuenta libros bien escogidos. Habla cinco idiomas y una lengua muerta. Había alternado con la aristocracia italiana de su época. En fin, un dechado de las ciencias humanas.

En concreto esta palabra: ciencia.

Es que Faría es el árbol de la ciencia del bien y del mal del que come nuestro Adán cuando recibe la revelación de la causa de su presidio. Urgido por la desesperada necesidad de saber el porque de su situación Edmundo hace la pregunta fatal y come del fruto de Faría (o la roja pastilla matrixiana). La venda cae de sus ojos pero el mal entra en su corazón y éste comienza a incubar el propósito indestructible que hará de él un ángel y un demonio: la venganza.
Adan es expulsado del paraíso de su candidez. Edmundo, habituado a las sombras de su calabozo, mira en la oscuridad, como cualquier espíritu de las tinieblas hecho a su medio.
Faría se da cuenta de lo que hizo y lo lamenta en gran manera.

Es interesante notar como después de este suceso termina la resignación en la que Edmundo estaba sumido y empieza a ansiar la libertad más que nunca. Hace planes para evadirse. ¿Será esto una alusión a que la ciencia, como parte de la verdad, es un ente pertubador pero que libera?

Sobreviene la época en que junto con el idear un plan de escape, Edmundo asiste a las lecciones de Faría, que le transmite todo su saber, como si se quisiera decir que el tener un camino fatídico ante si hay que caminarlo hasta el final.

domingo, 1 de junio de 2008

domingo, 25 de mayo de 2008

Metallica (R.I.P.) They all died in 1986

Los girasoles no son espejos

"¿Y si las gotas de lluvia dejaran de ser cuerpos de perfil elíptico y pasaran a ser como lineas grises, largas, de superficie cromada donde se reflejara el tormentoso cielo gris mientras se estiran y adquieren puntas agudísimas que caigan clavándose en la tierra, cemento, rompiendo cristales, rasgando carne?" pensó pero en realidad esta imaginando el grado delirante de desamparo al que lleguaria si por una causa inimaginable (inexcusable) tuviera que bajar y quedarse en esa vuelta de la carretera por la que pasa el autobús y está apunto de llover.
Se arecostó del todo en el respaldo del asiento, cerró los ojos y trató, disimuladamente con todas sus fuerzas, de dejar de figurarse despropósitos e ideas extraviadas.



Cuando ellos atravesaron las fronteras
me advirtieron que me rindiera
eso no lo pude hacer
tomé mi rifle y desaparecí.

He cambiado mi nombre tantas veces
he perdido mi mujer e hijos
pero tengo muchos amigos
y algunos de ellos están conmigo.

Una anciana nos prestó cobijo
nos tuvo escondidos
entonces los soldados vinieron
¡ella murió sin suspirar!

Éramos tres esta mañana
soy el único este atardecer
pero tengo que seguir
las fronteras son mi prisión.

Oh, el viento, el viento sopla
a través de las tumbas el viento sopla
la libertad pronto vendrá
y nosotros saldremos de las sombras.


Les allemands etaient chez moi,
Ils me dirent, signe toi,
Mais je nai pas peur;
Jai repris mon arme.
Jai change cent fois de nom,
Jai perdu femme et enfants
Mais jai tant damis;
Jai la france entie`re.
Un vieil homme dans un grenier
Pour la nuit nous a cache,
Les allemands lont pris;
Il est mort sans surprise.

Los alemanes estuvieron en mi casa
ellos dijeron: identifíquese
pero yo no tengo miedo
he vuelto a tomar mi rifle
he cambiado no nombre tantas veces
he perdido mi mujer e hijos
pero tengo muchos amigos
¡Tengo a Francia entera!
Un viejo nos escondió en el ático
los alemanes lo capturaron
¡Murió sin asustarse!


Oh, el viento, el viento sopla
a través de las tumbas el viento sopla
la libertad pronto vendrá
y nosotros saldremos de las sombras.

 
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