jueves, 29 de noviembre de 2007

Confesión Espontánea

-La luna está llena y ahorita vas caminando con tu lunático.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

"Y vos ¿porque te matarías?" decia en su letra pequeña y escrita con exceso de ganchos. Su banco quedó solo junto a mi en el bar. Habia dejado el papel debajo del vaso de tequila vacío, lo cruzaba un arco húmedo que corria la tinta. Yo me dije "otro igual". No esperé a que regresara del baño y me fui. Me escurrí a un lado de la gente que bailaba setentera por moda y que en lo que menos pensaba era en querer morirse.
Afuera la noche me recibió como en la matriz de un murciélago hembra.

Huato.

martes, 27 de noviembre de 2007

La esperanza es una sádica que únicamente pierde la cabeza por un masoquista.

Era mi turno de tomarme la foto y ansiaba que precisamente ella me atendiera.
-Permítame su mano derecha-me dijo.
Temí lo peor.
Y se hizo verdad. Me tomó el dedo índice y esa mano delgada, algo huesuda y pálida, con esa imperfección que me toca el alma, lo apretó contra el dispositivo infrarrojo y yo, avergonzado, no sentí nada. Nada. Estoy muerto.

-¿Le molesta la luz, verdad? Procure abrir más los ojos.

Yo se que la espuma sería solo una sesión de besos obscenos y talvez, talvez un desahogo de la carne, pero inercial, más halago que deseo concreto.

Y sin embargo aún la recuerdo.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Un pedazo de algo rojo, consistente que mantiene su forma pero cuya superficie se va deshaciendo, se va derramando sobre el suelo...

Hoy a las ocho

-Mira los girasoles-le dije
-Mira las luces que se queman en el cielo-me dijo

pero los girasoles ya no estaban solo uno
nos daba la espalda y parecia hecharse encima
sus enormes hojas
como un abrigo a su tos

pero las luces se apagaban y ante su recuerdo
ahora son irreales ¿existieron?
estuvieron en los ojos menos de un segundo
y en la memoria
toda la vida

en la noche

recién me he quitado la ropa

estoy desnudo

viernes, 23 de noviembre de 2007

El monitor pierde la mitad
negro arriba de una linea blanca brillante

brillante como la cara de Dios

aflojé las cuerdas
que halaban un porción de madera de la guitarra
y se quebraba
¿oia yo su música trágica?

No

Llevaba en la mano un puñado de azúcar
era el recuerdo de mi cuerpo sobre la roca
y el mar

No vuelvas jamás
se invisible a la sórdida memoria
evapórate recuerdo al tenebroso presente
y asi serás puro como un ángel
como un caracol

como un grano de sal

pensamiento

 
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 License.