Una pequeña aventura
No es como si tuvieras un papel anotado con hora y dirección, y una urgencia. Una cita con un contacto que no quiere ser identificado y que te podría acuchillar si no sabés expresarte bien.
No, no es nada peligroso. Es a la luz del día y toda la gente lo hace, hay puestos callejeros.
Pero esta imaginación.
Me da gusto hacerlo.Es una satisfacción subjetiva y también práctica.$3 por 20 canciones.
Lo que si me da pena es por el artista.
Hago aquí juramento solemne: si algún día encuentro a Enrique Bunbury o a Nacho Vegas en la calle y tienen necesidad pues que los invito a unas tortas mexicanas, les regalo cinco dólares para el pasaje o les doy posada en mi casa.
Fair trade!!!
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